Directorio Comercial

La pandemia del COVID 19 nos forzó a transitar la vida escolar de lo presencial a lo virtual, y la tecnología fue clave para ello. La vivencia de la era digital está marcando un parteaguas en la educación; el desarrollo de la tecnología educativa adquirió un papel predominante en las secuencias didácticas para lograr la continuidad en el aprendizaje de los alumnos. La gamificación fue clave durante esta transición.

La gamificación en la educación, por su denominación en inglés, es “la aplicación de principios y elementos propios del juego en un ambiente de aprendizaje con el propósito de influir en el comportamiento, incrementar la motivación y favorecer la participación de los estudiantes. Edu Trends, 2016 Citando a Alex Games, 2014, Director de Diseño de Educación, Microsoft “El juego es la primera forma en la que aprendemos y experimentamos para ver qué sucede, tratar, tratar, tratar... ¡El juego es inherente al ser humano!"

Gracias a nuestra vinculación con Cisco Networking Academy, nuestros alumnos adquieren conocimientos prácticos sobre el tendido de redes, ciberseguridad, emprendimiento, entre otros temas. Además mediante el uso de plataformas digitales como Google Workspace, Zoom, MyOn y Compass los estudiantes no sólo incrementan su acervo cultural, sino también ayudan a consolidar estrategias de análisis y transmisión de información, para dar su opinión con bases sólidas.

Entre las más de 40 aplicaciones (apps) que utilizamos para gamificar nuestras clases virtuales están: Menti, Wordwall, Quizizz, TedX, Mentimeter, Answergarden, Edpuzzle, Wordwall, Khan academy, CK12, Padlet, Flipgrid, Mobbyt, Kahoot, Socrative, Audacity, Movie Maker por mencionar algunas. Gracias a su uso se potencializan las habilidades cognitivas de los alumnos, se consolida su conocimiento y se optimizan resultados.

Por eso es nuestra prioridad la capacitación de nuestros docentes y la adquisición de los materiales didácticos para lograr el aprendizaje sincrónico y asincrónico que ahora guía nuestras clases. La mirada tiene que estar al frente, al futuro que nos pide ser mejores personas día a día. Hemos aprendido de la incertidumbre y del dolor, pero al mismo tiempo nos hemos fortalecido descubriendo la grandeza que cada persona tiene en su interior.